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El Tratado de Marrakech y el acceso universal a la cultura



Libros de varios tamaños ordenados en una estantería. Unos de pie y otros en horizontal
Libros en estantería Imagen de @Glo9Rodriguez
"El Consejo de Ministros ha acordado la adhesión de España al Tratado de Marrakech para facilitar el acceso a las obras publicadas a las personas ciegas, con discapacidad visual o con otras dificultades para acceder al texto impreso". 


El mundo de la literatura está de moda estos días. A la par que se está celebrando la Feria del Libro en Madrid, el gobierno de España autoriza que nuestro país se adhiera al Tratado de Marrakech.  ¿En qué consiste este Tratado? ¿Qué implica?



¿Sabías que sólo son accesibles entre el 1% y el 5 % de los libros que se publican en todo el mundo?


El porcentaje varía dependiendo de si se trata de un país desarrollado o no, pero aún así, en uno u otro caso, la cifra es alarmante. Por eso la noticia de adhesión de España a este Tratado, aunque no lo parezca, es un gran paso a nivel mundial para la accesibilidad universal de la literatura y la cultura en general.


Las expresiones artísticas y culturales son elementos claves en el desarrollo de cualquier persona y por lo tanto deben ser accesibles. No es una cuestión tirvial, más bien es un derecho a la educación, a la información, al ocio, al poder expresarse... que todos debenos disfrutar y exigir cuando no se cumple. La literatura en concreto es esencial para la alfabetización y el crecimiento personal de cualquier persona. Nadie debe quedarse al margen de ella.


Parece mentira que en siglo en el que vivimos donde con un solo dedo puedes acceder a toda la información de la red en un dispositivo móvil, haya lugares de nuestro planeta donde los niños y los adultos no tienen acceso a libros adaptados a sus necesidades. Algo falla.


Uno de los colectivos más afectados por estas carencias de accesibilidad es el de las personas con discapacidad visual y también aquellas con dificultades cognitivas, que necesitan libros en sistema de lectura fácil por ejemplo, o aquellas con problemas físicos que no pueden manipular los objetos.


En España afortunadamente la ONCE ha hecho una labor incomiable durante toda sus trayectoria y hoy en día tenemos como referente su Biblioteca Digital donde los afiliados tenemos acceso  a gan cantidad de títulos en formato audio, por ejemplo. Y tampoco podemos olvidarnos de las colecciones en braille o macrotipos,  de las que disponen y qe se amplian a petición de los usuarios cuando no existe un título que se necesita.


Los españoles somos privilegiados en ese sentido pero... ¿Sabes que no se pueden  intercambiar esas obras con personas de otros países?


Ese es el principal problema que se planteó en la reunión que dió pié al Tratado de Marrakech: que todas las obras que se hacen en determinados países como en España, no se pueden intercambiar con otros estados e incluso entre usuarios, y lo mismo ocurre con la producción. El principal obstáculo: los derechos de autor.


El Tratado de Marrakech


Este Tratado fue acordado por la OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual) en junio de 2013 en la Conferencia Diplomática situada en la ciudad de Marrakech. La OMPI es una de las agencias especializadas de las Naciones Unidas.


El objetivo principal, y más importante, de este Tratado es que más de 300 millones de personas ciegas que hay en todo el mundo puedan tener acceso e intercambiar otras y libros accesibles sin temor a incurrir en delitos relacionados con los derechos de autor.


Los derechos de autor y las leyes de propiedad intelectual se convierten en muchos casos en cepos o barerras insalvables para que una obra pueda ser reporducida en formato accesible. El Tratado pretende mejorar esta situación de dos maneras:

  1. Exigiendo que que haya excepciones en las legislaciones sobre propiedad intelectual de los países adheridos para que las personas afectadas por esta falta de accesibilidad y las organizaciones correspondientes puedan producir obras en formato accesible sin tener que pedir permiso a los poseedores de los derechos. 
  2. Permitiendo la importación y exportación por particulares e instituciones de obras en formatos accesibles y otras obras sujetas a derechos de autor sin necesidad del permiso expreso de quienes poseen sus derechos.

Este último punto sería también de gran ayuda para homegeneizar el catalogo de obras accesibles evitando las duplicidades de obras, lo que supondía a su vez un impulso para la creación de nuevas obras.


Para que se pueda llevar a cabo lo acordado en el Tratado de Marrakech, deberán adherirse al él al menos 20 países. Por ahora sólo 8 países lo han ratificado: Argentina, El Salvador, Emiratos Árabes Unidos, India, Mali, Paraguay, Singapur y Uruguay. A esperas de que se formalice lo de España.


Más información:





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